COMPAÑÍA SANTANDEREANA DE AVIACIÓN
COSADA
 

El 5 de marzo de 1923 ante el Notario 1º de Bucaramanga, capital de Santander, se fundó la Compañía Santandereana de Aviación –COSADA- para cumplir el anhelo de contar con un servicio aéreo departamental en cumplimiento de lo establecido por la Ordenanza Nº 71: “la necesidad y utilidad pública del establecimiento de empresas de aviación en el Departamento[1]” y que tenia como finalidad unir ciudades importantes apartadas de las vías fluviales, y por lo mismo del servicio de hidroaviones, por medio de aeroplanos que aterrizaran en Bucaramanga y Cúcuta[2].

El objeto social de la empresa era “la explotación comercial del ramo de transportes aéreos por medio de cualquiera aparatos apropiados a la navegación aérea…(sic)”. El capital inicial fue de $100.000 divido en 10.000 acciones, de las cuales 1.500 eran propiedad del Departamento de Santander, 5.419 de SCADTA y sus directivos y las restantes 3.081 de comerciantes santandereanos. Según consta en la escritura de constitución “La organización del Correo Aéreo y la organización y administración del ramo técnico estará a cargo de Sociedad Colombo Alemana de Transportes Aéreos”, y además especifica que el correo aéreo de COSADA  formará parte de la organización postal de SCADTA[3].

Peter Paul von Bauer informa[4] que “A principios del semestre pasado, se armó en Barranquilla el primer aeroplano de propiedad de COSADA, del tipo Komet. Terminadas las pruebas se embarcó para Puerto Wilches en donde previamente se había arreglado el campo. Se armó nuevamente, efectuando enseguida su primer vuelo a Bucaramanga. En los vuelos de ensayo a esa ciudad se constató que el tipo de motor (BMW) no desarrolló la misma potencia bajo las condiciones especialmente difíciles de la atmosfera en la región de Santander.” Este Dornier Komet I, bautizado “Bucaramanga”, llegó a la ciudad en marzo de 1924 pero por razones mecánicas fue imposible obtener la eficiencia requerida y se estaciono en la ciudad. Ante la falta de fondos no se pudo importar el segundo avión que se había pedido con un motor modificado. En 1925, después de muchas negociaciones con SCADTA, se acordó repararlo y devolverlo a Alemania. El aviador Herbert Boy lo voló de Bucaramanga a Sabana de Torres, estación de ferrocarril en construcción, donde lo desarmó y lo llevó a Puerto Wilches para su despacho a Alemania. El reemplazo, un avión Junker F-13, también llamado “Bucaramanga” A-21[5], de los mismos utilizados por SCADTA, se armó en Puerto Wilches y desde allí Boy voló a Bucaramanga. Sabana de Torres fungió por unos meses como aeropuerto y supongo que las personas, el correo y la carga se enviaba por ferrocarril a Puerto Wilches donde conectaba con el sistema aéreo de SCADTA. Unos meses más tarde el campo de aterrizaje fue trasladado a Puerto Wilches, en un terreno adyacente a las instalaciones del ferrocarril, llamado “La Gómez [6].

Por contrato con el Gobierno Nacional las tarifas para los servicios postales de COSADA y su integración con el servicio postal de SCADTA, serían las mismas que las establecidas por esta última para el correo a través del rio Magdalena[7]. Toda la correspondencia debía ser porteada con estampillas del Correo Nacional (4 centavos), del correo aéreo (30 centavos) y del correo rápido departamental (4 centavos), si se utilizaban éste último servicios. Por tal razón las estampillas de estos tres servicios estaban disponibles en la oficinas de SCADTA en el país. COSADA, para cobrar su servicio aéreo, utilizaba las estampillas de SCADTA que servían para cubrir el porte por todo el sistema de SCADTA. Es de suponer que las compraba a SCADTA con un descuento.

La Asamblea de Santander mediante la Ordenanza 46 de 1927[8] autorizó al Gobernador a contratar la conducción de correos rápidos por tierra, para facilitar al público el uso del correo aéreo de COSADA desde Bucaramanga a Puerto Wilches y viceversa. Este correo expreso terrestre se llamó Correo Rápido de Santander (CRS).

Por Decreto Nº 482 de 1927[9] se autorizó el establecimiento de dos líneas con estafetas. La del sur por Piedecuesta, San Gil, Socorro, Suaita y Vélez, y la de oriente por Piedecuesta, Guaca, San Andrés y Málaga, bajo la administración de COSADA. En Bucaramanga se estableció el centro de acopio y distribución del correo desde/hacia todas las poblaciones conectadas por los correos de tierra. En el segundo semestre de 1927 abrieron estafetas en Barichara, Oiba y Charalá. Existe correspondencia con cancelaciones de Chuspas, La Gómez, Rionegro, Zapatoca y Santa Ana (Boyacá).

La tarifa establecida para el correo terrestre rápido fue de 4 centavos por cada 20 gramos. Se utilizó provisionalmente la estampilla de 2 centavos, verde, sobrante y nunca utilizada del extinto correo departamental. Posteriormente, mediante el mismo decreto, la Imprenta Departamental de Santander imprimió estampillas de 4 y 20 centavos, esta última para cubrir el valor del derecho de recomendado. Al respecto debo decir no he encontrado ningún sobre “recomendado” que pague esta tarifa. Los muy pocos sobres “recomendados” que existen pagan únicamente 4 centavos adicionales en estampillas del CRS.

El primer vuelo Puerto Wilches – Bucaramanga se efectuó el 24 de marzo de 1926. El vuelo de retorno fue el día 27 siguiente. La primera correspondencia hacia el sur: Bogotá (julio 6, 1927)-Bucaramanga (julio 12)-Socorro (julio14). Hacia el norte: San Gil (julio 16, 1927)-Bucaramanga (julio 18)-Barranquilla (julio 19). La recepción y despacho de correspondencia en julio 12 da inicio a las operaciones de COSADA desde Bucaramanga.

El departamento de Norte de Santander también quiso vincularse a COSADA y dio autorización al Gobernador para comprar 1.500 acciones. Dado que, según lo determinó Boy, era imposible conectar por vía aérea a Bucaramanga con Cúcuta, el departamento desistió de esta inversión y dispuso establecer un correo terrestre rápido, Correo Rápido Norte de Santander (CRNS) entre Cúcuta y Bucaramanga, que conectase con los servicios aéreos de COSADA[10], con oficinas en Cúcuta y Pamplona.  

El Decreto Reglamentario 91 (bis) de 1926[11] fijó en 4 centavos el porte nacional por cada veinte gramos o fracción y para recomendados 10 centavos. Se establecieron estafetas, administradas por SCADTA, para expender estampillas de Correo Nacional, Correo Aéreo, Correo Rápido Norte de Santander y de Correo Rápido de Santander en Cúcuta y Pamplona. La frecuencia de servicio establecida fue bisemanal. Las estampillas para este servicio fueron impresas por la Imprenta Departamental de Norte de Santander. Debo anotar en todas las colecciones examinadas no encontré una carta con la estampilla de recomendado.

El Secretario de Hacienda de Santander en su informe de enero 28 de 1927[12] y refiriéndose al CRNS dice: “el correo rápido empezó a funcionar el mes de septiembre de 1926 (Nota del autor: existe una carta a Bogotá, con estampilla departamental de 4 centavos, fechada el 18 de septiembre de 1926) en virtud del contrato celebrado con particulares por el Gobierno de Cúcuta. Este correo gastó tres días en su viaje de Cúcuta a Bucaramanga e igual tiempo de regreso”.

En resumen, para conectar poblaciones los departamentos de Santander y Norte de Santander con el sistema aéreo de COSADA se establecieron dos correos terrestres expresos, cada uno de los cuales emitió sus propias estampillas para cubrir el porte terrestre de las cartas entre el origen y Bucaramanga, desde donde posteriormente “volaban” a Puerto Wilches y de allí conectaban con el sistema aéreo de SCADTA. Ambos departamentos contrataron con COSADA la administración y operación de estos servicios. Es pues de sana lógica considerar que únicamente aquellas cartas que circularon dentro de esta área geográfica y fechadas dentro del período de marzo 24 de 1926 hasta el 31 de julio de 1930 pertenecen a COSADA. Cartas fuera de estas fechas no pertenecen a este sistema de correo.

En el listado de julio 1 de 1929[13] de Agencias y Sub-agencias figuran entre muchas las siguientes poblaciones: Barichara, Cachira Sur (Rionegro, Santander), Charalá, Guaca, La Gómez, Lebrija, Oiba, Málaga, Piedecuesta, Puerto Wilches, Rionegro (Santander), Sabana de Torres, San Andrés, San Gil, Socorro, Suaita, Vélez y Zapatoca. Todas ellas por su localización probablemente formaron parte del sistema de COSADA, pero desafortunadamente solo se conocen CDS de algunas de ellas.

Algunos estudiosos[14] de COSADA consideran que las estampillas del CRS y CRNS deben ser consideradas estampillas de correo aéreo. Esta tesis se cae de su peso por la sola consideración que una carta no podía circular por el servicio aéreo si tenía únicamente estampillas del CRS o CRNS, necesariamente requería portar estampillas de SCADTA, cubriendo el porte respectivo, para que fuese aceptada en el sistema de correo aéreo. Además, existen sobres con estas estampillas y la estampilla Nacional, para correspondencia entre ciudades o pueblos de estos departamentos, sin utilizar el servicio aéreo. También existen sobres para la ruta aérea Bucaramanga–Puerto Wilches, que salen de Bucaramanga y por no utilizar ninguna porción terrestre, solo llevan estampillas de SCADTA y del correo Nacional.

Además, las estampillas de CRS y CRNS tampoco pueden considerarse como “sellos aéreos suplementarios” pues tenían un objetivo especifico que era el pagar el porte terrestre entre diferentes poblaciones atendidas por COSADA, sin porción aérea, como lo evidencian varios sobres que existen.

Existe un sobre con un cachet que conmemora el Primer Vuelo Barrancabermeja-Bucaramanga, con tarifa aérea de $0.35 (tarifa para una carta hasta 40 gramos?) cancelado con matasello circular “SERVICIO POSTAL AEREO-SCADTA-BARRANCABERMEJA” fechado Agosto 21, 1929[15]. La existencia de este sobre, evidentemente dentro del sistema de correo aéreo de SCADTA, no significa de ninguna manera que COSADA hubiese operado un vuelo Barrancabermeja-Bucaramanga y viceversa como sostienen algunos. Probablemente fue un vuelo Barrancabermeja (SCADTA, en hidroavión)-Puerto Wilches (COSADA, en aeroplano)-Bucaramanga.

El Correo Aéreo Mancomún fue un acuerdo entre Pan American Airways y SCADTA para el transporte de correspondencia entre Cristóbal, Canal Zone (CZ) y USA. Las cartas debían ir porteadas con la correspondiente estampilla americana de “air mail” por valor de 20 centavos de dólar. SCADTA llevaba la correspondencia de Barranquilla a Cristóbal (Primer vuelo desde Barranquilla: abril 3, 1929) y de allí Pan American la llevaba a USA para ser enviada a su destino en USA u otro continente por barco.

A pesar del excelente servicio de COSADA, la llegada del ferrocarril a Bucaramanga disminuyó significativamente el número de pasajeros y carga transportados por la aerolínea. En la Asamblea de accionistas del 18 de julio de 1930 se aprobó formar una comisión para estudiar la situación y presentar una recomendación el 25 de julio. En esta última se decretó la liquidación y disolución de la compañía, hecho que se registró mediante escritura pública Nº 638 de julio 29 de 1930. COSADA terminó de prestar sus servicios el 31 de julio de 1930.

SCADTA abrió una agencia en Bucaramanga a partir del 1º de agosto para atender el servicio de correo aéreo en conexión con los hidroaviones que efectuaban la ruta del rio Magdalena, tres veces a la semana (martes, jueves y sábados) por medio de mensajeros, con un incremento en tiempo de solo medio día. El Correo Rápido de Santander operó hasta 1931 (último sobre en mi colección con estampilla del CRS, junio 10 de 1931) utilizando no solo estampillas si no también las cancelaciones de este servicio terrestre.

DARIO DIEZ V


[1] Ordenanza Nº 71 de mayo 4 de 1920
[2] La Aviación Comercial en Colombia por Peter Paul von Bauer. Pag.103, junio 24 de 1924. Revista Industrias. Scadta por Scadta, Carlos Valenzuela A. y Manuel Arango E., segunda edición, tomo I.
[3] Fotocopia de la escritura Nº 325 de la Notaria 1ª de Bucaramanga, marzo 5, 1923
[4] Informe de los directores y delegados de SCADTA ante la asamblea general de accionista en el primer semestre de 1924. Agosto 29, 1924. Scadta por Scadta, Carlos Valenzuela A. y Manuel Arango E., segunda edición, tomo I.
[5] Scadta por Scadta, Carlos Valenzuela A. y Manuel Arango E., segunda edición, tomo I, pagina 318
[6] Una Historia con Alas, Herbert Boy, Editorial Iqueima, Bogotá, 2ª Edición Adicionada
[7] Diario Oficial Nº 20316 de Octubre 7 de 1926
[8] Gaceta de Santander Nº 5282, junio 22 de 1927
[9] Efraín H. Otero, Informe al Sr. Gobernador, 15 de febrero de 1928
[10] Ordenanza 7 de 1926, Gaceta Departamental de Norte de Santander Nº 656, abril 14, 1926
[11] Gaceta Departamental de Norte de Santander, Nº 677 de octubre 15, 1926
[12] Carlos J. Ardila, Informe al Sr. Gobernador, 28 de enero de 1927
[13] Scadta por Scadta por Carlos Valenzuela A. Y Manuel Arango E., segunda Edición, Tomo I, pagina 313
[14] Los Primeros Cincuenta Años de Correo Aéreo en Colombia, Avianca, Italgraf S.A., Bogotá, 1975, Pag. 147
[15] 183 Corinphila Auction-18 & 19 September, 2013- paginas 88/89
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    Por Alan D. Anyon, traducción de Darío Díez

    Nota del traductor: Encontré este artículo en la publicación The Mainsheet, cuyo autor es gran coleccionista de filatelia colombiana y una reconocida autoridad en muchos tópicos de ella. A pesar que han pasado varios años desde su publicación, la riqueza e interés de la filatelia colombiana presentada por Alan aún sigue en pie y Colombia es un país que aún presenta grandes oportunidades en investigación. Dice Alan:

    Hace muchos años me enfrenté al dilema de muchos filatelistas, especializarme en un país o grupo de países, o ser un coleccionista general. ¿Y si fuese a especializarme, que debería escoger? Mi escogencia recayó en Colombia. Mis razones en ese momento eran que poseía algunas imágenes, tenía un amigo viviendo en la capital, Bogotá, y el país no era muy popular entre los coleccionistas por lo que sus estampillas tenían un precio razonable. Nunca he tenido razones para arrepentirme de mi decisión y a medida que profundizo en sus diferentes tópicos descubro cosas más interesantes. Realmente siento que la filatelia colombiana ofrece un amplio campo para el gustos de todos los filatelista.

    Colombia comenzó a emitir estampillas en 1859 y las emisiones “clásicas”, hasta 1866, tienen abundancia en variedad de tonos de color y planchas diferentes, pero a pesar de ello estas estampillas no son realmente muy costosas. Al inicio de 1900 sus emisiones tienen inmensa variedad de perforaciones, muchas de las cuales no aparecen en catálogos y por lo tanto es posible encontrar buenas gangas. Las emisiones posteriores fueron extensamente reselladas con cantidad de variedades. Existen también varias emisiones impresas por una compañía y posteriormente vueltas a emitir con diferente método de impresión o por otro impresor. Entre 1863 y 1904 los Estados Soberanos (departamentos a partir de 1886) Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Panamá, Santander y Tolima emitieron estampillas para ser utilizadas en sus territorios y se encuentran en buena cantidad. A inicios del siglo XX el país se vio envuelto en una guerra civil y ello contribuyó a la emisión de las llamada “Provisionales de Cartagena”, que son dignas de un cuidadoso estudio.

    Además de sus emisiones normales, Colombia tiene estampillas para correspondencia oficial, entrega inmediata, sobre–porte, recomendado, retardo, aviso de recibo y finalmente estampillas reselladas por el gobierno central y suministradas a los departamentos para sus correos internos. El único tipo de estampilla que no emitió fue la de faltante de porte (postage due).

    En la ultima década del siglo XIX las comunicaciones dentro de Colombia eran muy rudimentarias y el gobierno organizó los servicios postales por tren y por rio (Servicio Postal Férreo y Servicio Postal Fluvial) y para ello emitió sobres de varios diseños y tipos de papel. Por 1920 nacía el correo aéreo y el gobierno dio licencia a una compañía alemana para transportar correo en el país, y las emisiones de la C.C de N.A. y de SCADTA son ahora clásicos del correo aéreo. En tierra, el transporte rápido de correspondencia seguía siendo un problema;  con autorización gubernamental surgieron unas catorce compañías de transporte expreso de correo que servían diferentes regiones. Sus estampillas y sobres son altamente apreciados por los coleccionistas.

    Además de las estampillas nacionales y semi-oficiales, existieron un número  de servicios postales meramente locales, cada uno con sus propias estampillas, entre los que se encuentran los correos de Barranquilla, Bogotá, Manizales y Medellín. De tiempo en tiempo los inventarios gubernamentales de estampillas se agotaban y los administradores de correos, en contra de las leyes postales existentes, emitían sus propias estampillas o etiquetas. Estas, llamadas “Provisionales” se emitieron en Barbacoas (1901-03), Cali (1879, 1925), Garzón (1894-1904), Popayán (1878), Riohacha (1901) y Tumaco (1901, 1913). Muchas de estas emisiones eran indudablemente especulativas pero se venden a altos precios en las subastas que las ofrecen.

    Entre otro material filatélico se pueden mencionar las emisiones fantasma de Almaguer, Cauca y Palmira, en tanto que el status de las dos estampillas de “Panamá Canal Company” (1883?) es muy dudoso. Igualmente fraudulentos son los resellos de “RETARDO” y “ULTRAMAR” y una variedad de resellos  de los cuales el de 10 pesos de 1877 “BUENO POR CINCO PESOS” y el 1 centavo verde de 1917 resellado “5c” son típicos de estampillas fraudulentas.

    Entre 1881 y 1906 se emitieron once atractivas series de estampillas de telégrafos. Estampillas de timbre nacionales, federales y departamentales comenzaron a aparecer en 1858.

    Estampillas para recolectar fondos son otra línea de colección en la filatelia Colombia y se conocen emisiones de Barranquilla, Cartagena, Cúcuta, Manizales, Medellín y Sincelejo, Cualesquiera que reciba correspondencia desde Colombia esta familiarizado con otro tipo de etiquetas, las que emite para navidad la Liga Antituberculosa Colombiana.

    Antes mencioné los sobres especialmente emitidos para los servicios postales férreo y fluvial. También se encuentran relativamente fácil sobres, tarjetas postales, envolturas y mas recientemente cartas aéreas con estampillas impresas en diferentes diseños; pero, otro tipo de enteros postales, las tarjetas de telégrafos y las “cubiertas” de Valor Declarado son menos comunes de encontrar.

    La historia filatélica de un país esta íntimamente ligada a su historia postal. El estudio de las marcas pre-filatélicas, las cancelaciones manuscritas, y las cancelaciones de correo aéreo, es una gratificante experiencia.

    Espero que con este corto artículo haya convencido a algunos que andan en busca de un país en el cual especializarse, que Colombia tiene mucho que ofrecer. Si Ud. tiene £100 para gastar en estampillas clásicas, sobres, desea adelantar una investigación en una emisión de millones de ejemplares, se interesa en cinderelas o simplemente desea formar una colección que tenga variedades, Colombia puede satisfacer todas sus necesidades.

    Biografía del autor.-

    Alan D. Anyon nació en 1931 y vive en Wembley, Londres. Profesionalmente fue gerente de ventas de productos médicos y farmacéuticos. Por mas de 60 años  ha coleccionado e investigado material filatélico de Colombia. Inicialmente se involucró en material back-of-the-book y se concentró en las emisiones Provisionales y Timbres y documentos relacionados. En 2009 publicó el Manual de Timbres de Colombia con el fin de actualizar el Catalogo Forbin de timbres publicado en 1915, y en Septiembre 2016 publicó su articulo numero 100. Sus colecciones de provisionales y timbres han recibido 10 medallas de oro en exposiciones en el Reino Unido, USA, y otros internacionalmente. Es miembro de la Royal Philatelic Siciety de Londres, de la Revenue Society y otras asociaciones, incluyendo COPAPHIL en USA.